viernes, 8 de enero de 2016

Una buena clase

UNA BUENA CLASE

Buenas tardes chicos, escribo una nueva entrada en lugar de un comentario porque me permite una mayor edición del texto y para que sea también más visual en el blog. Es en relación al ejercicio que plantea David en el post del 6 de enero.

Me parece bastante interesante este ejercicio porque, independientemente del orden que establezcamos, al organizar los distintos casos por nivel de complejidad y relacionarlos entre ellos, se valoran muchos aspectos que nos pueden hacer reflexionar sobre la enseñanza-aprendizaje, algo muy positivo para nuestra futura labor docente. También creo que puede estar bien generar debate si no estáis de acuerdo (o sí) con algunas cuestiones  de las que escribo.

Mi orden de los casos de los alumnos por orden (de menor a mayor) complejidad es el siguiente:

- COMPLEJIDAD 1 (Simple): Alumno 4 - Todo es relativo. Cada individuo posee su propia verdad. Nadie tiene derecho a decidir por ti.
Desde luego considerar que lo sabemos todo y que nadie tiene nada que enseñarnos o que no hay otra gente de la que se pueda aprender. En este caso “aprenderíamos” solamente lo que nos interesara sin considerar otras opiniones o puntos de vista. Por eso considero que es la postura más cómoda y simple.

- COMPLEJIDAD 2 (Simple): Alumno 5 - Estudiantes se sientan y toman notas. Si tienen alguna duda, preguntan.
Este caso, a pesar de su simpleza, por desgracia es muy común en la enseñanza-aprendizaje “convencional”. Esto se debe a que es muy cómodo para un profesor “evitar problemas” dando siempre el mismo temario. Lo más común es que el alumno toma notas de forma generalmente automática y esto produce que rara vez se hagan preguntas. Mi opinión es que la frase si tenéis alguna duda preguntáis es en ocasiones engañosa ya que la propia forma de dar la clase no fomenta que los alumnos se hagan preguntas. Lo que hace diferencia respecto a la anterior es que al menos el alumno no se encuentra en la rotunda posición de creer que no tiene nada que aprender del resto.

- COMPLEJIDAD 3 (Simple): Alumno 1 - Clase de historia. Divertida. Profesor ayuda y es accesible.
Lo que hace diferencia en este caso es que el profesor, siendo la clase de historia muchas veces muy teórica y aburrida, se esfuerza en que sea entretenida y mostrarse accesible a sus alumnos: tiene un papel motivador. Aunque el método parece, salvo considerando este aspecto, bastante parecido al anterior.

- COMPLEJIDAD 4 (Intermedia): Alumno 6 - Autoconfianza y autoconocimiento para poder tener opiniones propias.
Pienso que la autoconfianza y el autoconocimiento son fundamentales para el aprendizaje. Uno aprende cuando se cuestiona cosas y forja así su propio pensamiento crítico. Hay un salto evidente a un nivel intermedio en este caso ya que el alumno empieza a pensar por sí mismo a diferencia de los casos anteriores, aunque de forma quizás un poco ensimismada.


- COMPLEJIDAD 5 (Intermedia): Alumno 3 - Escucho argumentos de unos y de otros, argumentos que influyen en mí. Luego tomo mis propias conclusiones.
La diferencia en este caso respecto al anterior reside en que el alumno, además de tomar sus propias decisiones y sacar sus conclusiones, empieza a escuchar opiniones de los demás para crear la suya. Aunque luego se la quede para él y no se genere un debate más enriquecedor.


- COMPLEJIDAD 6 (Intermedia) Alumno 7 - Implicación de alumnos preguntando y respondiendo. Que el profesor te pregunte cosas.
En este caso los alumnos tienen una participación más activa en el aula (a diferencia de en los anteriores). La verdad es que nunca me había planteado el caso de que un alumno fuerce al profesor a que le haga preguntas. Me parece interesante. La diferencia está en que el alumno es más partícipe en la actividad desarrollada en el aula.


- COMPLEJIDAD 7 (Compleja) Alumno 8 -  Debate y discusión en clase. Fuerzan a levantar la mano para hablar. Pensar en el tema.
He considerado estos tres últimos en un nivel complejo ya que en los tres se genera debate, cosa que considero muy positiva para el proceso de aprendizaje. En este caso el profesor decide el tema que tratar (que puede traer preparado) para que los alumnos piensen, debatan y saquen sus conclusiones. De las tres últimas creo que es la más cómoda para el profesor que puede llevar el tema bien preparado y no le pillará nada por sorpresa.
  

- COMPLEJIDAD 8 (Compleja) Alumno 9 - Los alumnos toman decisiones escuchando seriamente las opiniones de los demás. No intentan convencer de que su posición es la buena, reflexionan sobre lo que dicen los demás y toman una decisión.
A diferencia del caso anterior, los alumnos debaten sobre puntos de vista contrarios con la mente muy abierta y escuchando y reflexionando sobre las aportaciones de los demás, sin empeñarse en convencer de su postura. Me parece un debate más libre y enriquecedor que en el caso anterior.


- COMPLEJIDAD 9 (Compleja): Alumno 2 - Discusiones y debate en clase para aprender. Lección abierta. Estudiantes contribuyen y toman sus propios apuntes.
Considero finalmente que este es el caso más complejo ya que la clase se “autorregula” considerando una lección abierta y donde los alumnos de forma conjunta y ayudados por el profesor toman sus propios apuntes fruto del debate generado, la consideración de distintas posturas y la toma de decisiones basada en estas posturas. Lo que hace diferencia bajo mi punto de vista es que se trata del único case donde “el que enseña y aprende” es el propio alumno ayudado del profesor. El mejor ejemplo de pensamiento crítico del alumno.


En cuanto a con qué modelo me identifico más. Mi opinión es que el debate es fundamental, al igual que fomentar que el aprendizaje se lleve a cabo desde “el interior” del propio alumno. Pero también considero importante un soporte teórico fuerte inicial para que los alumnos posteriormente puedan generar un buen debate y aprender mejor. Estoy a favor de crear un equilibrio entre el contenido teórico y las actividades de reflexión propia de los alumnos.


Un saludo!

Alberto García.

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